La Norma Técnica N.° 147 de Buenas Prácticas de Almacenamiento y Distribución para Droguerías y Depósitos de Productos Farmacéuticos de Uso Humano, del Ministerio de Salud, establece las buenas prácticas para resguardar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos durante su almacenamiento y distribución.
- 5 de Julio 2026
Cuando pensamos en logística farmacéutica, solemos asociarla con la puntualidad en las entregas. Sin embargo, llegar a tiempo no es suficiente: los medicamentos deben conservar sus condiciones de calidad durante todo el trayecto.
Medicamentos de alta sensibilidad, como vacunas, productos biológicos y determinados tratamientos oncológicos, requieren condiciones estrictas de almacenamiento y transporte. Una variación de temperatura, una demora en la distribución o una manipulación inadecuada pueden afectar su estabilidad y eficacia.
Estos son cinco de los errores más frecuentes que pueden comprometer la cadena de frío y las buenas prácticas para prevenirlos.
1. Exponer los medicamentos a temperaturas fuera del rango permitido
Muchos medicamentos deben mantenerse dentro del rango de temperatura definido por el fabricante. Una desviación puede afectar su estabilidad y eficacia, por lo que la Norma Técnica N.° 147 exige controlar estas condiciones durante el almacenamiento y transporte.
Buenas prácticas:
- Monitorear continuamente la temperatura.
- Utilizar equipos de refrigeración calificados.
- Actuar oportunamente frente a cualquier desviación.
2. Utilizar embalajes que no aseguren la protección térmica
El embalaje no solo protege el producto; también debe mantener las condiciones de temperatura durante todo el recorrido. Una solución inadecuada puede comprometer la calidad del medicamento antes de llegar a destino.
Buenas prácticas:
- Utilizar embalajes validados.
- Seleccionar materiales aislantes adecuados.
- Adaptar el embalaje según la ruta y el tiempo de transporte.
3. Retrasos durante la distribución
La eficiencia logística también protege la cadena de frío. Demoras en la carga, descarga o transporte aumentan el riesgo de exposición a condiciones no controladas y pueden afectar la calidad del producto.
Buenas prácticas:
- Planificar rutas eficientes.
- Reducir los tiempos de manipulación.
- Contar con protocolos para contingencias.
4. No monitorear ni registrar las condiciones del transporte
Mantener la temperatura adecuada no basta; también es necesario demostrarlo. El monitoreo continuo y la trazabilidad permiten detectar desviaciones, responder oportunamente y respaldar el cumplimiento de la normativa.
Buenas prácticas:
- Utilizar sensores y registradores calibrados.
- Mantener registros de temperatura.
- Asegurar la trazabilidad durante toda la cadena logística.
5. No contar con procesos estandarizados ni personal capacitado
La tecnología debe complementarse con procedimientos claros y equipos capacitados. La estandarización de los procesos reduce errores y fortalece la seguridad de la operación.
Buenas prácticas:
- Capacitar periódicamente a los equipos.
- Documentar los procedimientos críticos.
- Promover una cultura de mejora continua.
Cumplir la normativa es proteger a las personas
La cadena de frío es un elemento esencial para garantizar que los medicamentos lleguen a los pacientes en condiciones óptimas. La Norma Técnica N.° 147 establece las buenas prácticas necesarias para resguardar su calidad, seguridad y eficacia durante el almacenamiento y la distribución.
En Chibra llevamos 50 años contribuyendo a una distribución segura de productos para la salud, con procesos orientados al control de temperatura, la trazabilidad y la mejora continua. Porque cuando se trata de salud, cada detalle cuenta.