La salud también vuela: cómo Chibra y LATAM Cargo conectan los extremos de Chile

  • Junio 2026

Arica, Coyhaique, Isla de Pascua. Chile es uno de los países más largos y geográficamente complejos del mundo. Esta es la historia de la alianza aérea que hace posible que la salud llegue a cada rincón, sin importar la distancia.

Chile mide más de 4.300 kilómetros de norte a sur. Desierto, cordillera, archipiélagos, una isla a 3.700 kilómetros de la costa. Para la logística farmacéutica, esa geografía no es un dato curioso: es el desafío central.

Desde 1976, Chibra — en ese entonces bajo el nombre CHIBRA AIR CARGO LTDA. — siempre entendió la importancia de combinar el transporte terrestre y el aéreo para llegar donde la salud lo exige. Esa visión multimodal es parte del ADN de la empresa desde sus inicios.

Por tierra, algunas de esas distancias son simplemente imposibles de cubrir a tiempo. Por eso, desde 1976, Chibra trabaja ininterrumpidamente con lo que entonces se llamaba LAN Chile — la misma aerolínea que hoy opera como LATAM Cargo. Cincuenta años de vuelos compartidos, de los cuales desde 2022 la alianza tomó su forma más estratégica.

Así como LATAM ha evolucionado con el tiempo, Chibra también ha ido transformándose — adaptando su estructura y organización para responder a las exigencias de una industria farmacéutica cada vez más exigente. Lo que no ha cambiado es el propósito: llevar salud a cada rincón de Chile.

Para Fabio Chierego, Director de Chibra, esa evolución no fue casualidad:

“Lo que empezó como una relación comercial se transformó en una alianza estratégica porque ambas empresas entendimos lo mismo: que detrás de cada paquete transportado hay una necesidad de salud que no puede esperar.”

Cada mes, entre 8.000 y 10.000 kilos de carga farmacéutica despegan desde Santiago hacia Arica, Iquique, Antofagasta y Calama en el norte; Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas en el sur; y la Isla de Pascua, en pleno océano Pacífico.

¿Qué hace posible que esa red funcione?

Para Bernardita Soto-Aguilar, Jefe Comercial Carga Chile de LATAM Cargo, la respuesta empieza por una visión compartida:

“En LATAM Cargo siempre ponemos al cliente en el centro. Con Chibra, nos dimos cuenta de que compartíamos esa misma visión. Mejoramos nuestro servicio para estar más cerca de ellos, y esa confianza mutua —sumada a buenos resultados— es lo que hoy nos ha convertido en su principal socio aéreo.”

Lo que se necesita para que la salud llegue por aire

Transportar medicamentos por avión no es lo mismo que transportar carga general. Cada envío exige condiciones específicas: temperatura controlada, manejo cuidadoso, protección ante el clima — especialmente en el sur, donde la lluvia y la nieve son parte habitual de la operación.

“Para nosotros, Chibra no es un cliente más. Sabemos que lo que llevamos en nuestros aviones no es solo carga, es salud para muchas comunidades en todo Chile. Por eso, con aún más dedicación adaptamos nuestros procesos: mejoramos la trazabilidad y reducimos los tiempos de exposición al clima, cuidando al máximo cada envío desde que lo recibimos hasta que el avión despega.”

Desde el lado de Chibra, el cuidado empieza antes del despegue. Cada carga viaja con indicaciones precisas — manejo correcto de las cajas, protección de etiquetas, control de exposición al clima — y, para los despachos más sensibles (preparados oncológicos, instrumental médico, productos refrigerados), existe una solicitud de priorización que asegura su reserva y despacho.

Cuando la altura no es un obstáculo, sino la solución

Hay envíos que no admiten demora. Para esos casos, todo el engranaje se mueve distinto — y eso se vive desde ambos lados de la operación.

Víctor Herrera, Gerente Comercial Carga PHH de LATAM Cargo, lo resume desde la mirada de quien supervisa toda la operación de carga:

“Cuando hablamos de carga farmacéutica priorizada, no hablamos de un proceso más dentro de la operación: hablamos de coordinar a toda la cadena —vuelo, bodega, documentación— sabiendo que del otro lado hay una urgencia real. Esa es la responsabilidad que asumimos junto a Chibra.”

Y Bernardita, desde el día a día operativo, lo siente en cada despacho:

“Cuando recibimos un embarque con prioridad, sabemos que hay una vida esperando. Automáticamente, nuestros equipos se coordinan: control de vuelo, operaciones, la gente en bodega… todos se alinean para que esa carga embarque rápido y de forma segura. Al final del día, entendemos que transportamos esperanza de vida.”

Es ahí donde la altura deja de ser una dificultad geográfica y se convierte en la única solución posible: lo que por tierra tomaría días, por aire toma horas.

Imprevistos a 10.000 metros

El clima en Chile es tan extremo como su geografía. Nieve en el sur, vientos en el norte, cambios de última hora. Pero incluso ahí, la alianza responde — y Victor lo ha visto de cerca:.

“Más que un caso puntual, destaco cómo reaccionamos ante las urgencias. Cuando Chibra necesita mover instrumentos médicos para una cirugía urgente, nuestro equipo hace todo lo posible para agilizar la cadena. Incluso hemos armado vuelos especiales. Saber que nuestro trabajo ayuda a que una operación sea un éxito y una familia siga unida, es nuestra mayor recompensa.”

Normas estrictas, un propósito compartido

Chibra opera bajo normativa IATA/DGR, con personal certificado para el manejo de mercancías peligrosas. Cada decisión sobre si una carga vuela o viaja por tierra responde a un criterio técnico estricto: la solicitud del cliente, el contenido de los bultos, y su clasificación según la normativa IATA y UN de mercancías peligrosas.

Pero para LATAM, lo que distingue a un verdadero aliado va más allá de la certificación:

“Un cliente se convierte en aliado cuando caminamos hacia el mismo lado. Con Chibra trabajamos juntos día a día. Nos comunicamos constantemente para resolver los desafíos operativos, pero siempre mirando a largo plazo. Esa confianza y esa visión compartida es lo que nos hace verdaderos socios.”

Después de 50 años, seguimos despegando

En 2026, Chibra cumple 50 años conectando la salud de Chile de extremo a extremo. LATAM Cargo ha sido parte de ese camino desde el primer día.

Fabio Chierego lo plantea como un hito compartido:

“Llegar a los 50 años con un socio aéreo como LATAM Cargo nos da la certeza de que vamos por el camino correcto. No se trata solo de volar carga: se trata de seguir llegando, sin excepción, a cada chileno que necesita un medicamento a tiempo.”

Y desde LATAM, Victor cierra con la misma emoción:

“Para todo el equipo de LATAM Cargo es un orgullo gigante. Ser parte de la historia de Chibra y colaborar con ellos para llevar salud a todo Chile le da un sentido muy especial a nuestro trabajo. Celebramos con Chibra estos 50 años y esperamos seguir volando juntos a muchos más destinos.”

Chile es largo, extremo, a veces inalcanzable por tierra. Pero desde arriba, esas distancias se acortan. Y ahí, en cada despegue, viaja algo más que carga: viaja salud, alcanzando los rincones del país donde más se necesita.