Farmaloop y Chibra: cuando la logística es un acto de confianza

  • Junio 2026

Fue en 2021. Pandemia, incertidumbre y una start-up con una idea que valía la pena. Chibra decidió creer en ella.

Chile estaba en el peak de la pandemia en el año 2021 y Chibra tenía la operación al límite — cada día llegaban nuevas solicitudes, la demanda no paraba. Fue en ese contexto que apareció Farmaloop: una start-up recién nacida con una propuesta que, en otro momento, podría haber parecido demasiado nueva. Su modelo era simple y poderoso a la vez: rescatar medicamentos próximos a vencer y entregarlos a pacientes crónicos hasta un 90% más baratos, conectando laboratorios directamente con quienes los necesitan y despachando a domicilio. Sin destrucción innecesaria.

“Creo que fuimos parte de su inicio”, recuerda Paolo Chierego, Gerente de Tecnología y Operaciones de Chibra. “Me acuerdo de las primeras reuniones donde ambos creímos en el otro.”

El propósito era claro: evitar que medicamentos útiles terminaran destruidos mientras miles de pacientes crónicos no podían costear sus tratamientos. En 2023, ese modelo ya había rescatado más de 200 mil medicamentos y generado un ahorro de 880 millones de pesos a más de 300 mil pacientes. Un modelo de economía circular con impacto real y medible.

Chibra creyó en ese proyecto desde el principio. Y esa apuesta se convirtió en una relación que lleva cinco años construyéndose.

Un laboratorio para lo que nadie había hecho antes

Farmaloop no solo necesitaba un transportista. Necesitaba un aliado dispuesto a probar cosas nuevas. Fueron los primeros en integrarse digitalmente con la plataforma de trazabilidad innovadora de Chibra, participando como cliente piloto en desarrollos que hoy están disponibles para toda la red.

La anécdota que nadie esperaba

Una de las operaciones más particulares que han resuelto juntos tiene un origen inesperado. Farmaloop, a través de un servicio que brinda a la ACHS, arma los botiquines médicos para recintos penitenciarios de Chile — y para que esos medicamentos lleguen a destino, Chibra cuenta con las credenciales y autorizaciones para ingresar hasta las farmacias interiores de cada establecimiento.

No es una entrega cualquiera. Para ingresar a una cárcel, ni el conductor ni nadie en la cadena puede tener antecedentes legales ni vínculos con personas privadas de libertad. Un filtro que no admite excepciones, y que Chibra cumple en cada despacho.

“Siempre hemos resuelto lo que parecía difícil”, dice Felipe Díaz del Río, COO y cofundador de Farmaloop. “Con Chibra sabemos que el medicamento va a llegar — eso nos permite ofrecer servicios que otros no se atreven a tomar.”

Cuando el tiempo no puede esperar

Farmaloop no se ha quedado quieta. Fiel a su propósito de acercar medicamentos a quienes los necesitan, ha ido abriendo nuevos mercados dentro del mundo de la salud — y uno de los que más ha crecido es el de fertilidad. Hoy tienen convenios con clínicas especializadas, donde los pacientes reciben sus tratamientos directamente. Los medicamentos que se usan en estos procesos — hormonas inyectables administradas durante ventanas muy precisas del ciclo — deben mantenerse entre 2° y 8°C y no admiten retrasos.

“Los medicamentos de fertilidad tienen fecha de vencimiento corta y una ventana de uso muy acotada”, explica Felipe. “No se puede perder. Junto a Chibra, podemos confiar en que los productos van a llegar donde tienen que estar, en el momento que se necesitan.”

Es también desde esta base que Farmaloop mira hacia adelante: expandiendo su modelo a nuevos mercados, con la misma convicción de que el acceso a medicamentos de calidad no debería depender de dónde ni cuánto se tiene.

Y Chibra, como desde el primer día, estará ahí para que eso sea posible. Porque en salud, la logística no es solo mover cajas — es un acto de confianza.